La ropa seca más rápido cuando el aire circula entre las prendas, no cuando hay más prendas apretadas en menos tendedero. Unos pocos ajustes en cómo tiendes marcan más diferencia que la potencia del día.
Deja espacio entre cada prenda
Dos dedos de separación son suficientes para que el aire pase. Si el tendedero se queda corto, mejor tender en dos tandas que amontonar: la ropa apretada tarda el doble y coge olor a humedad con más facilidad.
Sacude antes de tender
Un par de sacudidas secas estiran la fibra y evitan que la prenda se seque arrugada. También despegan las prendas que salen pegadas de la lavadora, sobre todo camisetas y ropa interior.
Orden por grosor, no por prenda
Cuelga primero lo más grueso (toallas, vaqueros, sudaderas) en los extremos, donde corre más aire, y deja el centro del tendedero para lo fino. Así todo termina de secar a la vez, en vez de tener una toalla húmeda a las seis horas.
Exterior cubierto, la mejor opción
Tender fuera seca en una fracción del tiempo que tender en un tendedero de interior, pero expone la ropa a la lluvia si el tiempo cambia. Un tendal exterior con marquesina resuelve las dos cosas a la vez: aire libre y ropa protegida aunque llueva a media tarde.
Si tu terraza o galería no tiene tendal, o el que hay se ha quedado corto, te asesoramos sin compromiso sobre la medida y el modelo que mejor encaja.